
No me veréis chillando a la televisión protestando por una falta, celebrando un gol o animando a Nadal. Difícil es que me quede viendo ciclismo o que me interese por un partido de baloncesto. Como dijo la Bruja Truca: "Lo mío es el cine"
Me gusta el mundo del celuloide hasta el punto en que, si la película no me convence, puedo convertirme en un auténtico hooligan (o como puñetas se escriba)
El pasado domingo por la noche, mi nivel de indignación subió a límites insospechados cuando, mitad estupefacto, mitad indignado asistí desde mi sofá a la Ceremonia de la Academia del Cine Español (osea, a los Goya)
Ya ando acostumbrado a su descarada politización, a la manipulación y a las reivindicaciones políticas que llevan a cabo cada año. De hecho, y lamentablemente no me ha sorprendido para nada el panfleto político de este año.
Lo que más me ha dolido, y no tanto como aficionado al cine sino como español, es que la fiesta grande del cine patrio se limite a una bochornosa, casposa y cutre (sí, cutre) caricatura de los Oscars de Hollywood. Porque, parece ser que aún ningún académico español se ha dado cuenta que la panda de cómicos de feria que conforma nuestro cine no da para una mínimamente decente ceremonia de entrega de premios. Por mil y una razones:
- No hay nada más patético que querer ser gracioso sin serlo. Y hace años (luz) que en los Goya no se escribe un guión medianamente decente y simpático. Por otro lado, ¿Por qué tiene que ser la ceremonia una sucesión de gracietas? ¿Por qué no se apuesta por una gala seria y que vaya al grano y nos evite tres horas de patéticos intentos de hacernos reir?
- ¿Nadie ha pensado que el glamour no es compatible con Carmen Machi? Ni con Jesús Bonilla, con el traje de Corbacho (con él tampoco), Pilar Bardem, Coronado comiéndole la boca a"Aida", un grupo de extras haciendo fotos a Benicio del Toro en plena gala, a una especie de "zombis" pululando por los pasillos, el enfoque durante más de 20 segundos a la cara de Maribel Verdú llorando tras ver el "In memoriam"...
- ¿No resulta sospechoso que se hubiera programado (con bastante antelación) para después de la gala "El milagro de P.Tinto" de Javier Fesser?
- ¿Cómo tienen la cara tan dura de aprovechar la ceremonia para exigir al Estado la lucha contra la piratería para que "sobreviva" la industria cinematográfica española? ¿Cuándo ha existido en España una industria del cine? Parece que olvidan que el dinerito con el que se pagan las películas sale, en una gran parte, del bolsillo de los españoles, que pagamos la película por mil y un sitios: con los impuestos, al ir al cine, al comprar un ordenador, cds vírgenes, una memoria multimedia... (el famoso "canon digital") Académicos, sois los primeros ladrones. ¿Cómo tenéis la valentía de exigir compromiso con vuestras obras cuando resulta que somos nosotros los que la estamos pagando? ¿Le pagan acaso los pinceles a los pintores? ¿subvencionan los discos de la Pantoja? Nosotros seremos piratas, pero ustedes sois corsarios (piratas pagados por el reino) Dejad de chupar de la teta del Estado y luego hablemos.
Es que, el tema de la propiedad os es tan ajeno... "El Che" y "El Greco" películas españolas, "El Caballero Oscuro" británica. Como los productores de verdad se enteren...
- ¿A nadie le ha extrañado que las películas más nominadas de este año ni siquiera han estado en la lista de las diez más vistas del año? ¿Ninguna mente de la academia se ha dado cuenta que vuestros dramas intimistas, periféricos, de la guerra civil... no interesan a nadie? ¿Es que tiene que volver Amenábar a enseñaros qué es cine comercial y de calidad? ¿¿Realmente la piratería afecta a "vuestro cine"?? ¿O es que chupáis del canon gracias a las descargas de las películas americanas y de eso sí que no os interesa hablar?
Pero no quiero seguir, que me enfado mucho. Sólo dos cosillas:
- No nominéis a un actor como revelación del 2008 cuando la película en la que sale se estrena el 30 de enero de 2009. No está bien.
- La gracieta (sin gracia) sobre Rec... película estrenada en noviembre de 2007, que ya fue nominada y galardonada en la ceremonia del año pasado, está pasada. Simplemente sobraba. Hacer entrar a Manuela Velasco así a la gala es como hacer entrar a Jesús Bonilla con dos jamones ibéricos debajo del brazo (al final entró gritando y liderando a un "grupo de turistas", no sé qué es peor)
Pero nada, al final, todos tan contentos. La cuestión era hacer de una entrega de premios un acto onanista, una gran masturbación, que los españolitos pagamos para que nuestros artistas (encantados de conocerse a sí mismos) luzcan palmito y trajes, y nos recuerden que somos malos e ignorantes por no ver "su cine".
Qué estafa.