martes, 13 de marzo de 2012

CONVERSACIONES CON LA MÁQUINA DE CAFÉ


Colaboración para Proyecto Iris

Después de mucho tiempo detrás de ella, y tras continuos problemas y cancelaciones, aprovechamos un “huequito” en una hora libre para conversar tranquilamente con uno de los pilares fundamentales sobre los que se cimenta la labor educativa del IES Ciudad de Algeciras; alguien sin cuyo trabajo, la labor docente resultaría (sobre todo a primeras horas) insufrible: la máquina de café de la sala de profesores.

FG- Ante todo, y en primer lugar, muchísimas gracias por brindarnos esta oportunidad de conocerla un poco más. Sabemos que no ha sido fácil hacernos un hueco en una agenda tan apretada como la suya, todo el día enchufada y atenta a las necesidades y peticiones de nosotros, el profesorado.

MC- Ja, ja, ja… más que el profesorado, todo el personal del centro. Pero dejémoslo así, con toda esta presentación y palabrería me vas a hacer ruborizar, dicho así, parece que soy alguien importante.

FG- Créame, para muchos eres esa “pila” que nos hace funcionar. Al hilo de su comentario, la primera pregunta resulta obligada: ¿Cómo lleva alguien como usted, cuya labor es tan importante para el funcionamiento del centro y de sus trabajadores, ese papel secundario al que parece encontrarse relegada? Aquí, en un rinconcillo oculto de la sala de profesores…

MC- Pues no sé qué decirte… bueno sí, por favor, nada de usted, me haces sentir mayor… y después de tantos meses, creo que hay confianza… La verdad es que no le doy mucha importancia a mi emplazamiento, no me fijo en eso. Además, lo que para ti puede ser un rinconcillo oculto, para mí es un lugar íntimo y agradable donde disfruto de la compañía del frigorífico, el microondas, el tostador… Y con respecto a lo primordial de mi labor, se lleva con cierto orgullo. No resulta fácil suplir las carencias de una cafetería de instituto y mantener los niveles cafeínicos del personal del centro. Pero se lleva con satisfacción.

FG- A propósito de su labor, imagino que trabajar en un lugar tan privilegiado en un centro educativo como la sala de profesores debe hacerle testigo de mil una anécdotas, historias y comentarios… ¿podría compartir alguna?

MC-¡Bueno! Podría pasar horas y horas hablando de todo lo que sucede y se cuece dentro de la sala de profesores, aunque lamento decir que “lo que pasa dentro de la sala de profesores se queda en la sala de profesores”. Lo que sí puedo decir es que reina muy buen ambiente.

FG- Dejemos aparte el centro y sus integrantes. Háblenos un poco de usted…

MC- Pues… soy una máquina de café. Jajajajajaja. Técnicamente podría decir que soy una máquina Azkoyen modelo Tempossl, perteneciente al Grupo Azkoyen y distribuida por Gazul Vending. Ofrezco hasta 10 tipos de productos: café solo, solo largo, cortado y con leche, capuchino, chocolate, chocoleche (el colacao de toda la vida), leche manchada, leche y té. Dando la posibilidad de optar por descafeinado, más o menos azúcar, y el uso o no de vaso de plástico. ¿Un secreto? La leche es en polvo.

FG- Imagino que conocerá la polémica suscitada en torno a la arbitrariedad con la que distribuye los palitos para remover el café…


MC- Pues sí que ha llegado a mis oídos. Aunque no deja de ser frustrante ver la taza llena de palitos sobre la mesa, comprendo la desconfianza. Pero… verás… ya se sabe… trabajar en la enseñanza puede ser muy estresante… y, como todos, hay días y días…

FG- Veo que hay compañeros a la espera de hacerse con uno de tus cafés, no te robo más tiempo. Muchísimas gracias por este ratico. Sólo una última pregunta: ¿Es cierta la leyenda urbana en la que se dice que repartes café gratis entre los profesores?

MC- Jajajajaja… ¿es cierto que regalas sobresalientes entre tus alumnos? Jajajajaja…

Profesor Francisco González.


Foto 1: A las 8:15 de la mañana, antes del café.
Foto 2: A las 13:30 del mediodía, tres cafés después.

miércoles, 26 de octubre de 2011

ESTO ES JALOGÜIN… (y aquí hay que mamá)

Por tercer año consecutivo –y solo llevo tres ejerciendo– un alumno más o menos despistado se me acerca y me pregunta: “Maestro, ¿y nosotros en lengua vamos a hacer algo para jalogüin?”
Resulta complicado explicar a un adolescente zampamacdonals que, en España, más que “decorar” calabazas hemos sido siempre de comerlas (en puré, guiso –permítanme que suspire un segundo pensando en ¡¡Esa Berza de Habichuelillas Verdes con Calabaza que hace mi madre!!–, o simplemente tostando sus pipas), que para disfrazarnos y salir de pitorreo tenemos el Carnaval, y que con los políticos catalanes al acecho y los resultados del informe PISA sobre la mesa… tampoco es plan de ir perdiendo el tiempo en la ESO, en clase de Lengua Castellana y Literatura, dibujando murcielaguitos.
 
Aunque siempre he tenido buenas relaciones con los miembros (y miembras. De hecho, más con las miembras) del Departamento de Inglés, siempre he visto con algo de recelo este “buenrollismo” que se gastan con sus alumnos con respecto a la celebración de esta “festividad” extranjera que, año tras año, comienza a abrirse paso y hacerse un hueco en nuestro calendario… arrinconando y relegando a un próximo olvido a dos de nuestras fiestas patrias de mayor abolengo: difuntos y tosantos (fiestas, dicho sea de paso, bastante rancias y carentes de glamour)
Siguiendo la estela –más que el camino– de esta acción, en su día estudié las posibilidades de acercar al alumnado las bondades de la festividad española de los difuntos, (tan influenciada por cierto halo católico-apostólico-romano), así como la tradición literaria nacional vinculada con esta fecha (no sin dejar de tratar, como marca el decreto, contenidos de la cultura y folclore andaluz), a través de alguna leyenda de Bécquer o simplemente introduciéndoles en el (tan típico) mito de Don Juan.
Y aunque debería de haberlo intuido simplemente a partir del contraste: chucherías de jalogüin frente a “huesos de santo”, los resultados no fueron tan satisfactorios como esperaba: “Muy bien maestro… pero… ¿cómo se decora la clase con eso? ¿Y al final de qué nos disfrazamos?”
En mi guerra particular contra esta fiesta, acababan de ganarme la primera batalla: imposible luchar en igualdad de condiciones con “los de Inglés” en esta fecha.

Desde entonces, no he cejado en mi intento de convertir Lengua Castellana y Literatura (uséase, Castellano o Español) en una asignatura con su “momento guay en clase”:
Lo intenté con la Fiesta de la Constitución, pero no da para mucho. Si al menos se celebrara la de 1812, se podrían hacer actividades en torno a “dar caña al gabacho”, “la quema del Napoleón”… aunque no sé qué opinión les merecería a “los de Francés”.
La de Andalucía es una fiesta muy trillada aquí en Andalucía, por no decir que casi todas las áreas tendrían su parte de “momento buen rollo”… y el protagonismo debería ser nuestro, de “los de Lengua”
Después de mucho pensar… llevo tiempo ideando acciones para la Hispanidad (¿cuándo mejor?): en lugar de calaveras, carabelas; en lugar de arañas y murciélagos, los escudos de Castilla, Aragón, Granada y León; en lugar de vampiros, hombres lobo, momias, brujas y zombis… Pinzones, Colones, Rodrigos de Triana, Isabeles Católicas y aborígenes varios. Y muchas chucherías. Y disfraces.  Y perder, digo… invertir tiempo en decorar la clase. Lástima que la fiesta caiga antes de jalogüin y las ganas de hacerla me entren “a toro pasao”.

jueves, 22 de septiembre de 2011

LITERATURA PARA JÓVENES

Una de las grandes inquietudes que me acompañan desde mis primeros años como animador es saber inculcar (saber... y poder) hábitos lectores.
Aunque un libro siempre ayuda, sigo creyendo (todavía más, si cabe) que su desarrollo en la infancia y fomento en la adolescencia, resultan claves en la maduración de la persona.
Cierto es que los libros como "ventanas al mundo" han sufrido un serio "varapalo" desde la consagración de internet como fenómeno global de entretenimiento y comunicación ("¿Que si leo? Claro, todos los días. Leo el tuenti, maestro"), pero aun con la red como "rival", la lectura consigue niveles de interacción con el usuario (meterse en la piel y mente de los personajes, conocer distintos lugares, dejarse arrastrar por 1001 situaciones...) que la red apenas puede soñar con esbozar.
I. Lectura en la animación
Como animador, la dinámica era simple: "trasladar al niño al universo propio de la obra que se trabajase". Y dado que resulta imposible meter a los niños dentro de los libros, se sacaba de estos todo para facilitar el contacto de los pequeños con el texto.
Dependiendo de las posibilidades (y presupuesto), los métodos y medios eran más o menos llamativos (guiñol, cuentacuentos, juegos, talleres, gymkanas...), pero siempre resultaban efectivos. La clave de estas interacciones se cimentaban en dos principios bien claros: la máxima interacción posible (darle al "público" el papel protagonista en las actividades que se llevaban a cabo) y la adaptación de la obra a las características (número, edad) e intereses de los usuarios.
De esta manera, durante mis años de animador, he trabajado obras como: Harry Potter, La vuelta al mundo en 80 días, Robin Hood, Don Quijote de la Mancha, el universo literario de Hans Christian Andersen...
El entusiasmo escrito en los ojos de los niños durante las actividades y los aplausos espontáneos una vez finalizadas, eran síntomas de que se conseguían los objetivos propuestos.
Y es que, si en los libros dirigidos a la infancia, las historias, tipografías e ilustraciones se diseñan teniendo en cuenta las características psicoevolutivas de los menores... ¿por qué no iba a hacerse así con las actividades de fomento lector?
Las principales dudas y problemas surgieron en el momento en el que decidí dar el paso a la docencia: ser profesor de lengua y literatura en secundaria. 
II. Lectura en la enseñanza
Cuando te propones trabajar en este ámbito, el tema de la lectura ni siquiera se pasa por la cabeza. La asignatura aparece como un todo, un corpus académico en el que gramática, léxico y literatura parecen reinar en solitario.
Curiosamente, la primera vez que me topé con el dilema de los "libros para leer" fue diseñando la programación que defender en las oposiciones. Destinada a 1º de Secundaria, la nimiedad de la selección de obras comenzó a transformarse en pesadilla a medida que crecía mi estúpida obsesión por encontrar aquellas en las que se conjugasen a la perfección los gustos de los alumnos, valores pedagógicos y calidad literaria. No sé si llegué a acertar en la elección de las obras (3 por trimestre), pero sí sé que me adentré en el pantanoso (y realmente enfangado) terreno de la literatura juvenil. Terreno en el que me encuentro atrapado y sin salida al encontrar en cada centro (a los que me mandan en calidad de profesor interino) diferentes normas, criterios, preferencias y debilidades en torno a la asignación de las lecturas obligatorias para cada curso.
Fundamentalmente, todo oscila en torno a 2 tendencias bien diferenciadas: clásicos o juveniles.
Queda feo que lo diga un profesor de lengua castellana y literatura, pero, si hay un tipo de literatura menos idónea para trabajarse con adolescentes, esa es la española. Y me explico:
La gran calidad de sus obras suele venir dada por su gran riqueza léxica y la -en numerosas ocasiones- complejidad que supone su lectura. Prácticamente a todos nos hicieron leer en mayor o menor medida algunos de estos libros, y creo que -hasta que se nos pasó "el trauma"- no muchos han repetido la experiencia de adultos.
Cierto es que, como no se les acerque a estas edades nuestra literatura, muchos no volverán a tener contacto con ella; que resultan esenciales para entender, no solo los movimientos artísticos, sino la historia de nuestro país y el devenir de su sociedad; que son muchas, y bastante buenas, las adaptaciones que de nuestros clásicos realizan las editoriales...
Pero al igual que podría resultar hasta ridículo hacer versiones para niños de clásicos como Casablanca, Ciudadano Kane, Los paraguas de Chesburgo, 2001 o Solaris, transformar La Celestina, El Buscón, El Conde Lucanor, El lazarillo o El Quijote para que puedan leerlo alumnos de 14-16 años, no deja de ser un crimen contra el buen gusto (si no contra la humanidad)
Clásicos aparte, el gran problema de la literatura juvenil es lo mala que es. Quitando determinados autores puntuales más que consagrados y algún título suelto que otro, últimamente todo parece girar en torno a realities herederos de la colección Gran Angular (con el prolífico Serra i Fabra a la cabeza) y novelas vinculadas al universo de la fantasía (del que Laura Gallego parece eje central) Obviamente, son libros ubicados al otro extremo de la pureza literaria que nos ofrecen nuestros clásicos. 
Y para colmo, los "niños" y son aparentemente mayorcitos para darles Roalds Dahl o Michaels Ende.

No resulta fácil enfrentarse a este dilema para alguien hasta cierto punto "ajeno" al universo de los clásicos. A la carga que supone el pequeño complejo por no tener estudios filológicos ni literarios a nivel universitario, se une el puñetero espíritu de animador que no acaba de abandonarme: mi Peter Pan interno suele salir a la luz en las reuniones departamentales "poniendo caras de aburrimiento y/o desidia" cada vez que alguien cita a la Celestina como ideal para 3º de ESO o la antología del 27 para 4º.
Es muy duro ceñirse a los cánones literarios patrios cuando uno se ha criado literariamente leyendo a Twain, Verne, Stevenson, Dumas... y ve cómo todo aquello que idolatra se limita a "Tom Sawyer para 2º".

martes, 26 de julio de 2011

SI VAS A BERLIN (I): BERLIN, BABEL

Miércoles, 20 de julio de 2011
Cafetería del Hotel Alexander Plaza
Berlín.

La de hoy ha sido una sensación nueva, a la que nunca me había enfrentado: la terrible impotencia de no poderme expresar en condiciones mínimamente decentes, de no saberme hacer entender.
En plena era de la globalización, del boom tecnológico, con el dominio de internet como nuevo dios omnipotente que condiciona e incluso somete nuestras vidas, lo mismo da que el español sea la segunda lengua por número de hablantes (tras el chino mandarín), si no tienes conocimientos del idioma de Shakespeare, no eres más que un simple y llano analfabeto.

Mientras escribo estas líneas en la barra del bar del hotel oigo de fondo las conversaciones en alemán del resto de huéspedes y me siento completamente aislado, fuera de este lugar: aquí somos el papel, el bolígrafo y yo; el resto de personas que llenan el local no son más que "espíritus invisibles" que me rodean, y sus palabras tan lejanas y monótonas como el rumor de las olas de una playa.
Y todo esto respecto al alemán. Hablar de inglés sería triste, demasiado triste. Casi el 90% de todo panel informativo, servicio público o texto que pretenda ser leído viene acompañado por su traducción al reinounidense. Traducción, que dicho sea de paso, dista (a años luz) de las que estamos acostumbrados a ver en nuestro país (nada de 2 o 3 palabras que resuman un párrafo: aquí es necesario dominar la gramática inglesa para evitar perderse en el "laberinto teutón")

Martes, 26 de julio de 2011
Cocina de mi casa
El Puerto.

Hasta aquí la realidad. Una realidad que no por simple y llana deja de ser bastante dura: la gran mayoría de los españoles no estamos hechos para la vida europea.
Ahora llega el turno al surrealismo berlanguiano que tan bien se nos da a los habitantes de la piel de toro: existen 1001 formas de hacernos entender más allá de nuestras fronteras. Yo, en Berlín, he llegado a practicar 3:
1. "Mai inglis leval is bad"
Más allá de los 4 meses de infierno que pasé este curso en la Escuela Oficial de Idiomas, de todo el cine inglés y americano subtitulado, las clases particulares que di en COU o los 4 años de instituto, parece ser que mantengo intacta la mayor parte de las clases de inglés de primaria de la "sita Juani" (nociones básicas de vocabulario de andar por casa y gramática básica de oraciones simples) Nada de "present/past perfects, simples or continuous", simple y llanamente, el nivel de Tarzán.
Un nivel de conocimiento bastante aceptable para conseguir que quien escuche (a ser posible alguien joven, que sepa excusar los errores lingüísticos que encadeno) se familiarice con mi escaso nivel y sepa dar una respuesta a la altura de las circunstancias.
2. "Mai feis espix beter dan mai mauz"
Y quien dice cara, dice mano brazos, cuerpo... Afortunadamente, el corporal viene siendo un idioma universal, válido en cualquier parte del mundo, y casi del universo, y aplicable a una gran cantidad de situaciones.
Comer, beber, hambre, dormir, fiesta, dinero, esto, eso, nosotros, frío, correr... Seguro que todos hacemos los mismos gestos para representarlos.
3. "Mmm... eeeee... mmm... ¿como coj--nes se dice edificio en inglés?"
Fonéticamente suele ser bastante fácil identificar en inglés a un español con dominio bastante limitado del idioma. Suele ser el que, en mitad del atasco por no recordar una palabra o expresión, en lugar del "fuck" suelta uno de los 1001 improperios más usados de la lengua española (coj--nes, c-ño, cagüen la p-ta...)
Dice la leyenda que, en ocasiones, en pleno "momento indignación", el interlocutor suele saltar, y tras un "¿español?" la conversación se retoma en cristiano/román paladino en un ambiente bastante distendido.

Al final no queda otra que ponernos a estudiar inglés si queremos ver un poco de mundo... y que no digan eso de "¿español?" en cuanto abramos la boca.

Pd: Edificio en inglés es bildin.

miércoles, 15 de junio de 2011

GÉNERO DE LA OBRA

La pregunta número 5 -del trabajo a entregar sobre la obra "Bajarse al moro" de Jose Luis Alonso de Santos- dice lo siguiente:
"EL GÉNERO: ¿La obra es una tragedia, un drama, una tragicomedia? Razona la respuesta"

- Esta obra es una tragicomedia porque es una comedia pero algunas partes son cómicas.
- Es una tragicomedia porque tiene cosas de risa y su desenlace es tragédico.
- Es una tragicomedia porque habla de temas serios como el de la droga pero también hay conversaciones con sentido del humor
- Es una obra teatral, de un autor dramaturgo como José Luis Alonso.
- Tragicomedia porque a la vez que es una tragedia también es una comedia.
- Es una tragicomedia porque al final acaba mal Chusa y tiene una poca de gracia la obra.
(una poca de gracia, como La Bamba)
- La obra es un drama. Porque es triste, se caracteriza exclusivamente por el empleo de diálogos está escrita para ser representada.
- Yo pienso que es tragicomedia porque mezcla los líos que tienen con la marginalidad.
- Yo creo que es de intriga, porque siempre que va a suceder algo pasa otra cosa diferente, tiene un poquillo de acción en la escena de la pistola, cuando Jaimmito recibió el disparo en el brazo.
- Es una comedia porque casi todas las escenas son de risa y todas son mentira (??)

lunes, 13 de junio de 2011

POST DE AMOR A UNA COMPAÑERA DE VIAJE

¿Sabes? Te echo de menos.
Y no dejo de pensar en eso.
Echarte de menos... acusar tu falta... lamentar tu ausencia... Un sentimiento bastante claro, fuerte y profundo al que me he venido negando y resistiendo, posiblemente por mi afán de sentirme libre, afectivamente independiente, sin tener que estar vinculado a nadie... por temer el estar vinculado a alguien...por mantener una extraña cordura.
Cordura que en las últimas semanas no hace más que atormentarme, martirizarme, y arrastrarme a un infierno de dudas, anhelos y desesperanzas.
Cordura que me lleva a preguntar y plantear cómo renunciar a lo que siento si el precio a pagar es un sufrimiento aún mayor que la incertidumbre de un amor del que desconozco si es o no correspondido.
Cordura ¿o quizás tortura?que poco a poco me está matando.

Como todas estas historias tan típicas, entraste en mi vida "por la puerta pequeña", sin ser apenas consciente de ello. Cuando quise darme cuenta, ya estabas allí, formando parte activa de mi vida, tan esencial y necesaria como cualquier extremidad, como una parte de mí. Porque, lo quiera o no, te siento como una parte más de mi ser. Y este hecho, (el descubrirte siempre disponible y atenta a lo que necesitara), impedía que te valorase en tu justa medida. No es que te ignorase, subestimara o te menospreciase, es que me había (mal) acostumbrado a compartir contigo determinados momentos, como si de la cosa más normal del mundo se tratase, hasta el punto de no discernir entre tú y yo, entre mi persona y la tuya, tu vida y la mía, todas esas circunstancias que nos diferencian y separan.

El tiempo suele medirse en segundos, en minutos, en horas y sin embargo no puedo evitar usar el kilómetro cuando pienso en los mejores momentos que hemos pasado. Inevitable esbozar una sonrida al pensar en las conversaciones absurdas, en los silencios cómplices, en las canciones que nos acompañaron, en las pequeñas confidencias... que amenizaban y rompían con el tedio y la rutina de aquellos viajes y rutas que emprendíamos los fines de semana.

¿Sabes? Me gustaría no ser sincero, tirar de orgullo y mantenerme cruelmente indiferente -ajeno- a todo este caudal de sensaciones contradictorias que fluyen y confluyen en mí, no tener que sentir esta terrible necesidad de gritar a los cuatro vientos todo lo que significas para mí, el papel que en mi vida representas.
... pero aquí me tienes, escribiéndote una carta como un estúpido adolescente enamorado. Porque no sabes cuánto te echo de menos... acuso tu falta... lamento tu ausencia... Cuánto necesito oírte decir una vez más, con esa voz tan sensual,tan personal, tan femenina... tan tuya, de "próxima salida a 50 metros"
Desde que se estropeó el encendedor del coche, desde que no funciona el orificio a través del cual te enchufaba a sabiendas de que a partir de ese momento no viajaría solo, que mis oídos disfrutarían de tu voz seductora, que mi espíritu gozaría de tu serenidad, que mi confianza en el viaje se cimentaría en tu conocimiento de la ruta... hay camino, no estelas en el mar.

Mi querida voz amiga del gps... ¡cuánto te echo de menos!

miércoles, 18 de mayo de 2011

TIEMPO DE ELECCIONES (II)

De cómo algo tan simple como unas elecciones locales se les fue de las manos a la clase política y se utilizó internet para algo más que para descargas y porno.
NOVEDADES ACCITANAS
Como si hubieran leido mi anterior entrada sobre elecciones (aqui), de un día a otro, el equipo socialista ha sacado un nuevo cartel en el que su candidato goza de mejor salud, iu se ha colocado entre pp y psoe (en lo que a decoración callejera se refiere) y los populares han renovado su coche de campaña.
PERROFLAUTAS DEL QUINCE EME
Sin entrar a valorar las posibles connotaciones políticas y sociales, España ha comenzado a echarse a la calle para reclamar... para exigir... mmm... España se ha echado a la calle.
Bajo el horrendo lema Democracia Real Ya (podrían habérselo currado un poco más), apodado por prensa y sociedad "15M", personas de todas las edades, clases y oficios han comenzado a tomar las principales plazas de las principales capitales con la firme intención de hacerse notar y reclamar a las clases políticas aquello que se supone que deberían ofrecer: transparencia y honradez.
En un principio, y dada la poca disposición de nuestro país de tomar las riendas de su destino (creo que el próximo año celebraremos el bicentenario de la última vez que lo hicimos... librando una dura batalla contra las tropas francesas) nadie prestó atención a las acciones que llevaba a cabo el movimiento que tomó el kilómetro cero de Madrid el pasado 15 de mayo.
Dado el escozor de las clases en el poder (político, mediático, social) ante tal insurrección, se decidió "pasar un tupido velo" en torno a los hechos y no cubrir los acontecimientos que se sucedieron ese día, denominando "cuatro perroflautas" a quienes protagonizaron las acciones.
El problema es que los cuatro perroflautas de Sol, son miles de estudiantes, parados, jubilados, mileuristas (en el mejor de los casos) y trabajadores que se han hecho fuertes, se han multiplicado, y no parecen dispuestos a callarse...
INTERNETE
...ni a que los callen. Los medios de comunicación digitales se han visto sobrepasados por unas redes sociales que arden de novedades e información (a tiempo real) Ante la censura informativa, Twitter, Facebook y aquellos blogs creados por los grupos de manifestantes dan conocer al segundo todos y cada uno de los movimientos que tienen lugar en las zonas de concentración; contra el apagado de las webcams locales de lugares como la Puerta del Sol, fotografías y videos colgadas por los participantes permiten que casi "estemos allí".
Tanto caudal informativo no solo sobrepasa los filtros de los grandes medios informativos, sino además hace prácticamente imposible la adopción de una postura crítica y objetiva ante el proceso "revolucionario" que tiene lugar en la calle... frente a las pantallas de nuestro ordenador.
...al final les hubiera dejado más a cuenta no promover la Ley Sinde...
EL DATO CURIOSO
Viene dado por esta vorágine informativa del quinceeme, concretamente de los eslóganes:
- "No hay pan para tanto chorizo"
- "Me sobra demasiado mes a final del sueldo"
- "Vivo en un país donde se puede acampar para ver a Justin Bieber pero no para defender tus derechos"
- "El mismo que sonríe en la foto no busca tu opinión, solo tu voto"
LA PREGUNTA
¿Qué se espera conseguir con este movimiento?
EL RINCÓN DEL RECUERDO
En mi ciudad tuvimos un alcalde que, en pleno ímpetu electoral, protagonizó esta escena: